Año 2066:
En la última actualización del dispositivo Neuralink Elon Musk demostró lo que la ciencia venía pregonando sin resultados, la inmortalidad no solo era posible, sino una realidad.
5 años después el 1% de la humanidad ya lo portaba, 10 años después el 50. No fue demasiado el tiempo restante para que no quedara en la tierra un ser mortal.
El apetito se acabó, ya el hombre no necesitaba alimentarse y tampoco trabajar. Y con ello el miedo, el dinero ya no tenía ningún valor para una humanidad que ya no necesitaba nada y teniéndolo automatizado todo, la depresión invadió a una raza incapaz de morir.
Faltos de propósito, sin interés en algo real, la humanidad empezó a clamar: "Necesitamos sentirnos vivos", pero ya era muy tarde.
Pero alguien en su aburrimiento encontró una tecnología obsoleta, Showrunner se le llamó en su tiempo y con ella, la capacidad de crear guiones, escenas y por qué no? distintas vidas alternas en las cuales podías morir, en las cuales podías vivir.
Se programó una conexión obligatoria, nadie se podía negar, el ambiente se había elegido y el inicio: la edad de piedra, alejarse de la IA todo lo posible por votación general y olvidar lo que había pasado en la realidad hasta la muerte del avatar, dónde sería conectado a la nueva realidad general.
La humanidad estaba lista, necesitaba volver a empezar y entonces se cerraron los ojos: SE HIZO LA LUZ.
Y el recuento se actualizó:
Realidad base ha quedado a 7 capas de distancia. El primate ha vuelto a perderse.